Nunca dejará de ser curiosa la obsesión y las esperanzas que durante algún tiempo albergó Hitchcock en la rubia Vera Miles (esperanzas que curiosamente compartía con otro maestro del cine, John Ford, con quien trabajó en varias películas). Protagonista de dos de sus películas más representativas y de varios episodios de su serie televisiva, el maestro deseaba convertirla en la nueva heroina rubia de todos sus films. La interpretación de la misteriosa Madeleine en Vertigo debería haber supuesto su lanzamiento definitivo. Todo el vestuario del film estaba listo y diseñado en función de su figura e incluso se había realizado un cuadro de Carlota para el que había posado como modelo. Por desgracia un inoportuno embarazo frustró sus aspiraciones profesionales y las ilusiones de un Hitchcock que tuvo que "conformarse" (bendito embarazo) con Kim Novak.

Con todo, siempre nos quedará la duda de si Hitchcock hubiera sido capaz de que Vértigo tuviera el mismo poder de fascinación que tiene si  la hubiera interpretado Vera Miles, que, si bien es una buena actriz, en ninguna interpretación de su carrera dio ese aire atractivo y misterioso que el personaje necesitaba. Cierto es que en Falso Culpable (The Wrong Man) estaba atractiva, y también en Centauros del desierto (The Searchers), pero su perfil respondía más a un tipo de mujer inteligente e interesante...perfil que por cierto no aparece por ningún lado en Psicosis (Psycho), su última colaboración cinematográfica con el maestro, donde Hitchcock juega con las dos hermanas, presentándonos a una en sujetador y en la cama (Janet Leigh) y a la otra (Vera Miles) más recatada y convencional. Quizás nunca le perdono que le fallara en el momento preciso y esa fuera su sutil "venganza". Quien sabe...