Sabotaje (1942) ![]()
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Director: Alfred Hitchcock
Producción: Universal Guión: Peter Viertel, Joan Harrison y Dorothy Parker, según una historia original de Alfred Hitchcock Fotografía: Joseph Valentine Intérpretes: Robert Cummings (Barry Kane), Priscila Lane (Patricia Martin), Otto Krugger (Chales Tobin), Alma Gruger (Mrs. Henrietta Van Suutton), Alan Baxter (Freeman), Vaughan Glaze (Philip Martin), Dorothy Peterson (Mrs. Mason), Norman Lloyd (Fry), Ian Wolfe (Robert), Clem Bevans (Neilson), Anita Bolster (Lorelei). Duración: 108 minutos, B/N |
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Barry Kane es un joven americano que trabaja durante la Segunda Guerra Mundial en una factoría de aviones de combate. Debido a un incendio el joven es acusado de sabotaje por la policía. Sospechando que el autor del incendio es Fry, otro trabajador de la empresa, Barry comienza a investigar por cuenta propia, junto a una modelo, Patricia, dispuesto a demostrar su inocencia. Diferentes pistas, entre ellas la utilización de petróleo, conducen a Barry hasta el rancho de Tobin, para quien su tío es totalmente inocente. Pero, Kane logra descubrir a toda la banda saboteadora, una organización pronazi que se prepara para volar un barco. La historia termina con la muerte de Fry, que, cercado por Barry y Patricia, cae al vacío desde lo alto de la estatua de la Libertad, reconociéndose la inocencia de Kane.
Bajo contrato con David O. Selznick, Hitchcock fue cedido a la Universal para rodar esta película en la que, siguiendo la misma linea de "39 Escalones" o "Enviado Especial", el director volvió a una de esas alocadas historias de espionaje que tanto le gustaban y que fue desarrollando a lo largo de los años, centradas en un hombre acusado injustamente de un crimen que no ha cometido (en este caso de un sabotaje contra una fábrica de aviones en la que trabaja), que tiene que recorrer medio pais huyendo de la policía y acompañado de una rubia que se encuentra por el camino, que le ayudará a demostrar su inocencia (interpretaciones que en esta ocasión corren a cargo de unos sosetes Robert Cummings y Priscilla Lane). Sus continuos desplazamientos espaciales dan la oportunidad al director de rodar y ensamblar escenas más o menos aútonomas entre sí, que le permiten construir varios films en uno sólo. Las más destacables y famosas son la escena final en lo alto de la Estatua de la Libertad y un espectacular tiroteo en el Madison Square Garden de Nueva York durante la proyección de una película, entre otras muchas (la caravana de Freaks, la angustiosa escena del baile en la mansión de los Quinta Columnistas, etc...). Se puede decir que esta película es el germen de lo que años más tarde sería su obra más redonda y definitiva sobre la caza del hombre inocente: 'North by Northwest' (Con la muerte en los talones). Una pequeña joya sin pulir.