Bueno, Kim Novak tenía poco de favorita,
y si no mirad las declaraciones posteriores de Hitchcock con respecto
a la bella protagonista de Vértigo.
Algunas suaves: "yo quería a Vera Miles pero se
quedó embarazada...la señorita Novak llegó
al estudio con muchas ideas que, desgraciadamente, no podía
compartir. Fui a verla a su camerino y le expliqué que
trajes y peinados debía llevar, haciéndola comprender
que lo que me interesaba era el efecto final, visual, del actor
en pantalla...por cierto, debajo del jersey que luce en la película
no llevaba sujetador, y es algo de lo que se jacta continuamente...".
Y otras "Made in Hitchcock": "al menos durante
el rodaje de Vértigo me di el gusto de tirarla diez veces
al agua" (refiriéndose a la escena en la que Madeleine
se arroja a la bahía de San Francisco)...pese a todo, los admiradores de Vértigo
coinciden en que la Novak está
tan bella y misteriosa como casi siempre, debido sobre todo (como posteriormente
apuntaría François Truffaut) a
su doble lado pasivo-bestial y a su refinado y subyugante sentido
del erotismo. No se suele ver a una actriz americana tan carnal
en pantalla y con su turbadora interpretación de Madeleine
alcanzó la cima de su carrera, que por cierto nunca ha
sido valorada como se merece.