Champagne (1928)

Director: Alfred Hitchcock

Producción: British International Pictures

Guión: Eliot Stannard

Fotografía: Jack Cox

Intérpretes: Betty Bafour (Betty), Gordon Harker (su padre), Ferdinand Von Alten (pasajero), Jean Bradin (joven)

Duración: 71 minutos, B/N, muda

Betty es una chica de pueblo que un buen dia discute con su padre, el millonario Gordon Harker, a consecuencia de una historia de amor. A modo de castigo el hombre hace creer a su hija que se encuentra arruinado economicamente, con la intención de obligarla a ganarse la vida por si misma. Así, Betty emprende un solitario viaje que la llevará a Francia. Después de un movido viaje en barco la chica desembarca en París donde la contratan en un cabaret para invitar a los clientes a tomar champán, precisamente la bebida a la que su padre debe toda su fortuna. Al final, el padre de la pobre Betty, que nunca ha perdido de vista a su hija (ya que hizo que un detective la siguiese) comprende que ha llegado demasiado lejos y consiente el matrimonio de su pupila con el hombre que ella quiere. (Que crueldad).

  

Champagne es una comedia ligera llena de gags que tendría muy poco interés si no estuviese firmada por Hitchcock. Una película muy movida y bastante divertida que, como apuntó Truffaut en "El cine según Hitchcock", hace pensar mucho en las escenas de comedia de los viejos films de Griffith, aunque el propio director inglés reconoció posteriormente que quizás se trate de lo más bajo de su producción: "Recuerdo que alguien me dijo sin más: ¿Por qué no hacemos una comedia que se llame Champagne? [...] el gag que más me gustaba de la película era el del borracho que se tambalea en todos los sentidos cuando el barco no se movía y, por el contrario, cuando el barco se balanceaba, todo el mundo iba de una lado para otro pero él andaba derecho". Con todo, este film supuso además un vehículo para el lucimiento de Betty Bafour, considerada por los lectores del "Daily Mirror" como su estrella británica favorita.