Arthur (1959)

Director: Alfred Hitchcock

Guión: James Cavanagh, según el relato de Arthur Williams

Fotografía: John Russell

Música: Frederick Herbert

Intérpretes: Lawrence Harvey (Arthur Williams), Hazel Court (Helen), Robert Douglas (Inspector), Barry Harvey (policía), Patrick Mac Nee (Sargento Theron)

Fecha de emisión: 27 de septiembre de 1959

Duración: 25 minutos, B/N

 

Como ya venía siendo habitual un capítulo dirigido personalmente por el Maestro inauguró una nueva etapa de la serie, la quinta y última que se emitió por la CBS, ya que al año siguiente pasaría a ser emitida por la NBC. En esta ocasión nos encontramos ante una macabra historia protagonizada por un estupendo Laurence Harvey que pasa por ser uno de los más acertados episodios de la serie en cuanto al estudio de la personalidad de su siniestro protagonista. 

Argumento: Helen anuncia a su prometido Arthur que en breve contraerá matrimonio con otro hombre del cual está enamorada. La noticia parece no afectar demasiado a Arthur quien continúa dedicándose al cuidado de su granja. Pero pasado un año Helen vuelve. Abandonada por su marido no soporta la idea de permanecer el resto de su vida sola, y así se lo confiesa a Arthur, quien no duda en asesinarla. Tras unos días, Helen es dada por desaparecida. La policía sabe que ha pasado por la granja y decide visitar a Arthur para preguntarle si la ha visto. Mientras da de comer a sus gallinas, Arthur contesta muy tranquilamente que Helen se ha marchado olvidando su maleta y sin dar explicaciones. Las gallinas no lo saben y la policía tampoco, Arthur ha descuartizado a Helen y ha mezclado sus restos con la comida de sus gallinas.

  

Presentación de Alfred Hitchcock: Buenas noches señoras y caballeros...y polluelos. He decidido entrar en el negocio de los huevos. Como cualquier otro negocio necesita ideas nuevas. He aquí nuestro último diseño (Hitchcock muestra a cámara un huevo piramidal). Sus ventajas son obvias: no más huevos rodando por la mesa, un ahorro considerable de espacio en el refigerador...desafortunadamente esta particular innovación no ha calado fuera de los directivos, que pronto vieron las posibilidades de este nuevo invento, pero las gallinas parecen algo lentas a la hora de entender nuestra idea. Este es uno de nuestros modelos de plástico. Tenemos puestos un montón de estos modelos en el gallinero, para que las gallinas vean lo que pueden conseguir si se concentran. Como ven usamos todas las armas psicológicas que tenemos a nuestro alcance. (cartel: PIENSE EN CUADRADO). Y ahora quizás este slogan les de fuerza para llenar el vacio entre la publicidad y la historia de esta noche.

Despedida: Hay un final muy triste para nuestra historia. Debido a la excelente calidad de los huesos y la sangre que el señor Williams continuó suministrándoles, las gallinas crecieron hasta alcanzar un tamaño enorme, y entonces sucedió algo terrible. Un dia cuando estaba entre la multitud hambrienta, dándoles de comer...es demasiado horrible para describirlo. Por favor, vuelvan dentro de un minuto (publicidad). He abandonado mi negocio de los huevos. Nuestro plan sólo funcionó una vez. Una gallina reprodujo nuestro huevo perfectamente pero desafortunadamente los usos de un huevo de plástico son muy limitados. Es hora de decirles buenas noches. Volveremos la semana que viene con una nueva historia.