Agente secreto
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| Director: Alfred Hitchcock
Producción: Gaumont British Pictures Guión: Charles Bennett, según la obra teatral de Campbell Dixon, adaptada de la novela de Somerset Maugham "Ashenden" Fotografía: Bernard Knowles Intérpretes: Madeleine Carroll (Elsa Carrington), John Gielgud (Richard Ashenden), Peter Lorre (el general), Robert Young (Robert Marvin), Percy Marmont, Florence Kahn, Lilli Palmer, Charles Carson, Michael Redgrave Duración: 84 minutos, B/N |
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La acción tiene lugar durante la Primera Guerra Mundial. Edgar Brodie, un famoso escritor de novelas de intriga, es intencionadamente dado por muerto ante la opinión pública (se celebra incluso un funeral en su memoria) con el objetivo de que viaje hasta Suiza en calidad de agente secreto para descubrir y liquidar a un espía enemigo que se dirige a Constantinopla y cuya identidad personal nadie parece conocer. Para ello contará con la ayuda de un asesino profesional, experto en casos de espionaje, que se hace pasar por un general mejicano y con la rubia Elsa Carrington, que se hará pasar por su esposa y a cuyos encantos no tardará en sucumbir. Así mismo también conocerán a Robert Marvin, un norteamericano aparentemente inocente, que se ha encaprichado de Elsa. Por desgracia la misión es un fracaso ya que matan por error a un turista alemán completamente inofensivo. La relacción amorosa entre los protagonistas no tardará en peligrar, debido al sentimiento de culpabilidad de ambos, que choca frontalmente con la misión que les han encomendado.

Antes de de James Bond el Imperio Británico tuvo a sus órdenes a Richard Ashenden, y allí estuvo Hitchcock para adaptar una de sus aventuras a la gran pantalla. El resultado fue una de las películas del director inglés que menos se ha visto y apreciado. Siguiendo la linea que tantos éxitos le proporcionó en sus anteriores trabajos Hitchcock dirigió uno de los thrillers más oscuros de su etapa británica, apenas disfrazado de comedia de espionaje. Una extraordinaria historia desarrollada con la ayuda del gran guionista Charles Bennett que explora lo que podría denominarse evolución de la moralidad, es decir la transformación de una misión emprendida en nombre del patriotismo en un simple asunto criminal que afecta directamente a la conciencia de los protagonistas, interpretados esta vez por el insípido John Gielgud, la rubia Madeleine Carroll y un descontrolado Peter Lorre. Quizás en su reparto resida uno de los fallos de la película que adolece también de la falta de cohesión interna que la complejidad del material requería. Aun así el entretenimiento está asegurado así como un buen número de escenas estupendamente planificadas, como la gran persecución dentro de una fábrica de chocolate, entre otras.