La gran diva Marlene Dietrich rodó
unicamente una película a las órdenes de Hitchcock,
Pánico en la escena
(Stage Fright), pero fue suficiente para que la mítica
actriz alemana dejara cautivado al director inglés: "Marlene
era una actriz profesional...y también era camarógrafa,
directora de arte, montadora, diseñadora de vestuario,
peluquera, maquilladora...". Por
todo ello tuvo el mérito de ser la única
actriz a la que el director inglés permitió una apreciable libertad creativa
durante el rodaje. Ella aparecía por la mañana y,
como recordarían después los miembros del equipo,
procedía a dar instrucciones al director de fotografía
respecto a la adecuada iluminación de su persona. Atónitos
estos le comunicaban el asunto a Hitchcock, el cual los dejó
más atónitos aun cuando les ordenó que la
dejaran hacer...y no sólo le dio mano libre para diseñar
su imagen dentro de la película, sino que también
le dejo las riendas en la elección de su vestuario y joyas.
La majestuosa presencia de la Dietrich es el principal encanto de un film en el que sus miradas, gestos y expresiones eclipsan todo lo que se le pone alrededor...especialmente memorable es una escena en la que mientras canta La vie en rose se da cuenta de que ha sido descubierta.