Kaleidoscope/Frenzy (1966-1967)


Como recientemente ha descubierto Dan Auillier Kaleidoscope/Frenzy, fue un proyecto de 1966-1967 que Hitchcock abandonó en avanzado estado de gestación (se habian elaborado ya varias versiones del guión e incluso pruebas de algunas secuencias del film) cuyo argumento se basaba en la historia real de Neville Heath, un joven ex oficial de la Royal Air Force que violó, asesinó y mutiló a dos mujeres en 1946, y que pudo haberse convertido en un paso más de la evolución formal y estilística del cine de Hitchcock, que después de varios fracasos pretendía dar un aire nuevo a su cine. Al igual que el biógrafo Donald Spoto en su libro Alfred Hitchcock: La cara oculta del genio, Auiler destaca que en esa época, el director se hallaba fuertemente impresionado por el trabajo de los directores europeos, particularmente por las cintas de Antonioni. Tras ver Blow up (1966), comentó: "¡Esos directores italianos están un siglo por delante de mí en lo que a técnica se refiere! ¿Qué he estado haciendo durante todo este tiempo?". Esta inquietud, unida a la reciente valoración de su obra por parte de la crítica y los jóvenes estudiantes de cine, lo llevaron a pensar en un proyecto más acorde con el espíritu de la época, en el que trabajaría con cámaras livianas y luz natural.

Frenesí era el nombre de la idea (mismo nombre que la película que estrenaría en 1972), aunque el título para quienes colaboraron en su concreción sería Kaleidoscope. En carta a Truffaut, fechada el 6 de abril de ese año Hitchcock escribe: "Estoy preparando una nueva película. Todavía no tenemos el título, pero se trata de un sicópata, asesino de mujeres jóvenes. Está vagamente inspirado en un caso inglés. Es una historia puramente realista, el personaje es un joven que tiene cierto tipo de relaciones con su madre... Lo que me interesa en esta historia es que, después de la primera muerte, cuando encuentra a la segunda chica, se sabe que corre un grave peligro y uno se pregunta cómo va a suceder. La tercera chica es una mujer de la policía cuya misión es atrapar al asesino. Así, el último tercio de la historia está lleno de suspense, puesto que se espera el momento en que el joven asesino descubrirá que se le ha tendido una trampa".

Vagamente emparentada con Psicosis, la historia corresponde originalmente al autor inglés Benn W. Levy, con quien Hitchcock había trabajado por última vez en 1932 y a quien mandó a llamar para echar a rodar su nuevo film. Así, entre febrero y mayo del 67, ambos trabajaron intensamente, aun cuando Auiler, que leyó las distintas versiones del guión y vio el material que alcanzó a filmarse, atribuye mayor solidez al desarrollo que Hitchcock dio a la historia. "Es un material notable que habría alterado nuestra percepción del Hitchcock de finales de la década", escribe y agrega que este fue el filme no realizado cuyo trabajo previo llegó más lejos. Entre otros aspectos, el guión incluye escenas gráficas de violación y asesinato. En la primera de ellas, el sonido hace creer al espectador que hay una pareja haciendo al amor, cuando lo que tiene lugar es un crimen brutal.

Uno de los fotogramas conservados...

Mientras los guionistas Howard Fast y Hugh Wheeler afinaban detalles para satisfacer al estudio, Hitchcock envió secretamente a un grupo de colaboradores a hacer filmaciones de prueba a Nueva York. Se trata de una hora de material cuyo rodaje se atuvo estrictamente a las instrucciones del cineasta y que incluyen tomas con luz natural de una joven desnuda que se levanta de su cama, mientras la cámara efectúa un giro de 360° en su habitación. Los actores que allí figuran son desconocidos aunque su look parece explicar la investigación sobre los hippies y su modo de vida que en aquella época Hitchcock desarrollaba. Aún más, el realizador pidió a un encargado de las fotos fijas que registrara a uno de los jóvenes masturbándose en su cama y a su madre descubriéndolo.

La ilusión de un giro radical en su carrera fue sepultada, sin embargo, a principios de 1968, por los ejecutivos de la Universal. Según recuerda Howard Fast, "en menos tiempo del que tarda en decirse, rechazaron el guión y le dijeron a Hitchcock que no podían permitirle que lo rodara. Le dijeron que sus películas eran conocidas por sus elegantes villanos y que aquél era imposiblemente feo. Acababan de desestimar su intento de hacer precisamente lo que ellos estaban animándole a hacer... probar algo distinto (... ) Insistieron que el guión era estupendo para algún otro director, pero retiraron todas las copias del guión de las oficinas de Hitchcock y la mía". En su biografía, Spoto agrega que, "por primera vez aunque no por última, Hitchcock se sintió tan angustiado por la reacción de los estudios que estalló en lágrimas".

Con todo, el director inglés pudo haber buscado negociar con otro estudio, partido a Europa tras alguna financiación o sencillamente sacar el dinero de su propio bolsillo para hacer un filme de menor presupuesto. "Debió haber hecho esa apuesta", piensa Auiler, "pero era un hombre de clase media que quería mantener su trabajo y seguir siendo rico. Además, ya tenía 68 años". Agrega también que el realizador habría sido víctima de su propio éxito, en la medida que se le exigía volver una y otra vez a lo que el público ya le conocía…Acto seguido, aceptó realizar Topaz, la segunda adaptación de un best seller que realizaría en su carrera (la otra fue Rebeca, en 1940), con el único objetivo de aferrarse a un éxito seguro. Pero tanto la crítica como la taquilla le volvieron a ser esquivos. Deprimido, partió a Londres a filmar Frenesí, su penúltima película. Allí, no sólo se reencontró con su ciudad natal, sino que también pudo volcar en el rodaje parte del sabor y la crudeza que incorporaba el proyecto frustrado. Una pequeña venganza a lo Hitchcock.