Bernard Herrmann ha sido, con casi total seguridad, el mejor compositor de música de la historia del cine. Fue descubierto en los años treinta por Orson Welles, cuando compuso la banda sonora que podía oirse de fondo en su famosa retransmisión de La Guerra de los Mundos. Pronto entablaron amistad y llegó su primer y memorable trabajo en Hollywood, Ciudadano Kane (Citizen Kane). Desde entonces no dejaría de componer estupendas partituras para todos los grandes directores con los que trabajó.

Pero, ¿Quién mató a Harry? (The Trouble With Harry) supuso la primera colaboración con Hitchcock. Para entonces ya era famoso en la industria por su carácter insociable, que le llevó a enemistarse casi con todo Hollywood. Aun así juntos rodaron rodaron nueve películas y un buen número de cortos para la televisión, siendo hoy casi todas sus bandas sonoras obras maestras que marcaron una época (con hallazgos tales como la orquesta limitada a instrumentos de cuerda, en Psicosis (Psycho), el fandango de Con la muerte en los talones (North by Northwest), todo el romanticismo wagneriano de Vértigo, o la vanguardista bso de Los Pájaros (The Birds), película que no contiene ningún tipo de música melódica, tan sólo efectos de sonido electrónico compuestos por Herrmann con sintetizadores. Capítulo aparte merecería la extraordinaria banda sonora que compuso para Cortina rasgada (Torn Curtain), que Hitchcock terminó desestimando en favor de una nueva banda sonora más comercial del recién oscarizado John Addison (Tom Jones). ¿El resultado?: la película fracasó en taquilla y marcó una etapa de declive en el maestro; la banda sonora de Addison no estuvo a la altura del film y ni siquiera se vendió bien. Pese a todo una grabación realizada por Elmer Bernstein en su Film Music Collection ha permitido comprobar que la música de Herrmann era... otra obra maestra.